Este año que casi termina -el 2014- fue en julio el mes del mundial de fútbol, esa larga fiesta futbolera que se repite cada cuatro años; esta vez nos tocó muy cerca -en Brasil- y casi, casi se nos da de nuevo, pero al final...en la final y casi al final de la prórroga....el partido se nos fue....una vez más, detrás de los botines alemanes, después de haber logrado superar en una intensísima semifinal a Holanda, a los que una vez más logramos superar. Son como dos clásicos de muchos Mundiales: a Holanda le ganamos siempre y casi siempre los alemanes nos superan.
Como en todos los Mundiales, en este también, prácticamente de lo único que se hablaba en todos lados eran del Mundial, del que todos nos habíamos hecho un poco especialistas, inclusive las mujeres, y nuestras casas como por arte de magia, durante un mes se transformaron como en mini estadios, adornados con banderas celestes y blancas, gorras, vinchas, trompetas, y toda esa parafernaria que suele acompañar a los Mundiales.
Todo ese extraordinario axontecimiento socio-deportivo que quizás debería ser analizado por sociólogos, a mí me movió a recordar, mirando hacia atras, mis propias vivencias, para detenerme en el primero que mi memoria registra: el Mundial de Suecia de 1958 -hace más de 50 años y cuando tenía 14, ya que en los dos anteriores -los del 50 y 54- la Argentina no había participado.
Pero ese primer recuerdo es terrible ya que viene mezclado con la catástrofe del 6 a 0 que nos metió Checoslovaquia, y que en casa de mis padres escuchamos atónitos por la radio, sin poder creer que a nuestro querido Carrizo, el arquero de River y de la Selección, le fueran venciendo su arco así, una y otra vez.
Amadeo Carrizo
¿ Que había pasado? Es un misterio ya que teníamos jugadores muy buenos, tanto en defensa como ataque: el rojo José Varacka, el gran Pedro Dellacha, de Racing; el flaco Ramos Delgado de River; y delanteros como Corbata de Racing, Sanfilippo de San Lorenzo o Angel Labruna de River. Un equipazo! Y aquí, en este Mundial, fue donde Brasil comenzó a consagrarse campeón, en lo que fue su larga seguidilla, que aun se prolonga, aun cuando tenían todo preparado este año para repetir la hazaña en casa, y no pudo ser.
Del Mundial del año 1962 -que también ganó Brasil que seguía contando nada menos que con la hegemónica figura de Pelé- me acuerdo bastante poco. Si que se jugó aquí cerca, en Chile, y recuerdo que a este país anfitrión le fue muy bien en su casa. Nosotros logramos pasar de la primera rueda, que compartimos con Bulgaria a la que le ganamos; Hungría -de un gran jugador, Pouskas- que nos empató en cero e Inglaterra que nos ganó 3 a 1, comenzando una guerra particular que aun perdura, con mejor suerte, en este caso, para nosotros. En cuanto a Chile, país de intensas hinchadas pero poca tradición internacional, llegó hasta la semifinal, perdiendo con Brasil, pero después terminó siendo 3o.
La copa mundial de 1966 es muy recordada por mi generación porque sentimos que nos la robó un juez alemán, en un partido nada menos que frente a Inglaterra -la anfitriona-. Teníamos un plantel de primerísimo nivel; casi excepcional: al arco Roma, de Boca, y de suplente nada menos que a Gatti (en ese entonces de River); entre los defensores Perfumo (de Racing), José Varacka (que aun seguía vigente), Marzolini (de Boca) y entre los delanteros a Artime, Daniel Ortega y Mas (los tres de River), Alfredo "el Tanque" Rojas (de Boca, Pastoriza (del rojo) y como capitán el gran Antonio Rattin, protagonista de la célebre escena cuando se sentó en la alfombra roja, de espaldas a la reina, después que lo expulsaron por protestarle al juez que -en un partido definitorio con Inglaterra dueña de casa- nos cobraba todo en contra, hasta que finalmente nos ganaron 1 a 0 con un penal inexistente, y así ellos siguieron su camino casi asfaltado hasta consagrarse Campeones.
En aquella oportunidad habíamos logrado pasar la primera ronda, primeros, superando a España y Suiza y empatando con Alemania, comenzando también con estos una historia de idas y vueltas que aun hoy perdura, en duelo que se volvió a dar en la final de este año en Brasil. Fue una pena aquella derrota en Inglaterra, pero nuestra venganza llegó en Mexico 86 cuando nuestro Diego los vapuleó, metiendo hasta un gol "con la mano de Dios" del que los ingleses no se olvidan. Vaya por el penal del 66.
La Selección del 66...extraordinaria !
Pero Mexico organizó otro Mundial antes, en 1970, que también ganó Brasil de la mano de Pelé y esa generación de extraordinarios jugadores del Santos, que les permitió hacerse -para siempre- de la Copa Jules Rimet, que era la que entonces estaba en juego. Nosotros a ese Mundial no fuimos, más por cuestiones organizativas que deportivas y al de 1974, en Alemania, fuimos con un equipo importante y clasificamos milagrosamente para la segunda ronda, después de perder con Polonia, empatarle a Italia y ganarle por muchos goles a Haití.
En la segunda fase, que también era de cuatro equipos, nos tocaron nada menos que el local, Alemania, con la que empatamos en el último, pero ya para entonces estábamos fuera por haber perdido con el extraordinario equipo de "la naranja mecánica", la Holanda de Cruif por 4 a 1,y el Brasil de Rivelino y Paulo César por 2 a 1. La final Alemania-Holanda fue para el local. Muy bueno el nivel de este Mundial.
Después vino el nuestro, el del 78 que ganamos, con un equipo que, desde luego, ha pasado a la história, sobre todo por esa final vibrante y con alargue frente a la misma Holanda, finalista del Mundial anterior. Desde luego que de este Mundial tengo la mayor cantidad de recuerdos, inclusive por haber podido asistir a dos encuentros: Austria contra Suecia, jugado en Velez y que ganó el primero y Alemania contra Italia, en la segunda ronda, jugado en River -adonde esperaba estuviera nuestra Selección- que empataron 0 a 0. Solo ví hacer un gol. Una pena!!
¡¡ Campeones !!!
No pude conseguir entradas para ninguno de los partidos en que jugaba la Selección; la habría pegado si Italia no nos mandaba a jugar a Rosario, pero no pude ser. En la primera rueda le ganamos a Hungría por 2 a 1, a Francia por el mismo resultado e Italia nos sorprendió con un 0 a 1 que nos dejó segundos en la zona y a llorar a Rosario. Aquí le ganamos a Polonia 2 a 0, empatamos en 0 con Brasil y tuvimos que ganarle a Perú por 6 a 0 para pasar a la final, porque si no quien pasaba era Brasil.....pero los peruanos, nunca se supo muy bien a cambio de que, nos dejaron llegar a los 6 goles
Ganar la final con Holanda parecía casi un milagro ya que prácticamente eran el mejor equipo del mundo por aquel entonces, pero así fue no más, con algo de la suerte del campeón, porque nos empataron en 1 y fuimos al alargue en el que nos agrandamos mucho y le pudimos hacer dos goles, el último y consagratoria, de mi querido Bertoni. Por aquellas épocas todos nuestros jugadores lo hacían en equipos locales y recién después de salir campeones los comenzaron a contratar desde Europa, sobre todo de Inglaterra
Sus nombres son inolvidables para el fútbol argentino: el Pato Fillol al arco; Olguin, Pasarella y Tarantini como defensores; Alonso, Ardiles y Gallego en el medio campo y adelante Bertoni, Houseman, Luque y Kempes (que se consagró con el balón de oro al mejor jugador). Unas joyitas.
En cuanto a los festejos, jamás me olvidaré de lo que fueron: nosotros salimos -como casi todo el mundo- rumbo al Obelisco en el Citroen, pero no pudimos pasar más allá de Olivos, donde un atascamiento nos detuvo la marcha. ¿ Que hicimos? Seguimos a pié...con Rodolfo de la mano, Magie en mis hombros y Mariana en su cochecito, y así seguimos por Libertador como hasta Vicente López, habiendo abandonado el auto en la mitad de la avenida. Cuando como dos horas más tarde volvimos ahí estaba el 2 CV, solito en el medio de la calle, pero intacto. Ese día todos éramos hermanos de todos y todos nos cuidábamos a todos. ¡ Que maravilla ! ¡ Cuanta alegría contenida que se nos escapaba por los poros !! Pensar que este año estuvimos a muy poco de repetir esa euforia.
Cuatro años más tarde nos tocó ir a defender el título a España, y de entrada perdimos -jugando Maradona- con Bélgica por 1 a 0, aunque después le ganamos a Hungría y al Salvador, saliendo segundos en el grupo y pasando a la ronda siguiente en donde Italia nos volvió a ganar (2 a 1) y Brasil nos vapuleó (3 a 1). Claro, quedamos afuera. Quien ganó ese Mundial fue Italia, que en ese momento era imbatible, y que en la final superó nada menos que a la Alemania de Beckenbauer.
Y llegó el del 86 en Méjico...que vivimos desde Neuquén, junto a mis padres que habían venido a visitarnos, los primeros partidos. Logramos clasificarnos para la segunda rueda, bastante tranquilos: le ganamos a Corea (3 a 1), a Bulgaria (2 a 1) y empatamos en 1 con Italia, de la que de la mano de Maradona nos empezábamos a vengar. Después las cosas se pusieron bastante fieras, pero claro, el Diego estuvo inspiradísimo.
A Uruguay, siempre un hueso duro de roer para nosotros, le ganamos 1 a 0; luego vino el famoso partido contra Inglaterra, de la que vengamos aquella afrenta del 66 -20 años después- con los dos famosísimos goles de Maradona, uno de ellos con "la mano de Dios" pero el otro quedó para siempre grabado entre uno de los mejores de todos los tiempos; después -ya en semifinales- nos vengamos de Bélgica -que nos ganara en el debut de España y a la que volvimos a doblegar este año en Brasil, y quedamos mano a mano con Alemania, una vez más, en la final, a la que le ganamos con un inolvidable 3 a 2
Ganar la final con Holanda parecía casi un milagro ya que prácticamente eran el mejor equipo del mundo por aquel entonces, pero así fue no más, con algo de la suerte del campeón, porque nos empataron en 1 y fuimos al alargue en el que nos agrandamos mucho y le pudimos hacer dos goles, el último y consagratoria, de mi querido Bertoni. Por aquellas épocas todos nuestros jugadores lo hacían en equipos locales y recién después de salir campeones los comenzaron a contratar desde Europa, sobre todo de Inglaterra
Sus nombres son inolvidables para el fútbol argentino: el Pato Fillol al arco; Olguin, Pasarella y Tarantini como defensores; Alonso, Ardiles y Gallego en el medio campo y adelante Bertoni, Houseman, Luque y Kempes (que se consagró con el balón de oro al mejor jugador). Unas joyitas.
En cuanto a los festejos, jamás me olvidaré de lo que fueron: nosotros salimos -como casi todo el mundo- rumbo al Obelisco en el Citroen, pero no pudimos pasar más allá de Olivos, donde un atascamiento nos detuvo la marcha. ¿ Que hicimos? Seguimos a pié...con Rodolfo de la mano, Magie en mis hombros y Mariana en su cochecito, y así seguimos por Libertador como hasta Vicente López, habiendo abandonado el auto en la mitad de la avenida. Cuando como dos horas más tarde volvimos ahí estaba el 2 CV, solito en el medio de la calle, pero intacto. Ese día todos éramos hermanos de todos y todos nos cuidábamos a todos. ¡ Que maravilla ! ¡ Cuanta alegría contenida que se nos escapaba por los poros !! Pensar que este año estuvimos a muy poco de repetir esa euforia.
Cuatro años más tarde nos tocó ir a defender el título a España, y de entrada perdimos -jugando Maradona- con Bélgica por 1 a 0, aunque después le ganamos a Hungría y al Salvador, saliendo segundos en el grupo y pasando a la ronda siguiente en donde Italia nos volvió a ganar (2 a 1) y Brasil nos vapuleó (3 a 1). Claro, quedamos afuera. Quien ganó ese Mundial fue Italia, que en ese momento era imbatible, y que en la final superó nada menos que a la Alemania de Beckenbauer.
Y llegó el del 86 en Méjico...que vivimos desde Neuquén, junto a mis padres que habían venido a visitarnos, los primeros partidos. Logramos clasificarnos para la segunda rueda, bastante tranquilos: le ganamos a Corea (3 a 1), a Bulgaria (2 a 1) y empatamos en 1 con Italia, de la que de la mano de Maradona nos empezábamos a vengar. Después las cosas se pusieron bastante fieras, pero claro, el Diego estuvo inspiradísimo.
A Uruguay, siempre un hueso duro de roer para nosotros, le ganamos 1 a 0; luego vino el famoso partido contra Inglaterra, de la que vengamos aquella afrenta del 66 -20 años después- con los dos famosísimos goles de Maradona, uno de ellos con "la mano de Dios" pero el otro quedó para siempre grabado entre uno de los mejores de todos los tiempos; después -ya en semifinales- nos vengamos de Bélgica -que nos ganara en el debut de España y a la que volvimos a doblegar este año en Brasil, y quedamos mano a mano con Alemania, una vez más, en la final, a la que le ganamos con un inolvidable 3 a 2
Los festejos en Neuquén también fueron históricos; recuerdo que bajamos con los chicos en la Rural Falcon, con Meli de 11 años cómodamente instalada en el capot y con una bandera, mientras hacíamos sonar la bocina y desde adentro del auto se asomaban banderas, banderines y gorros celeste y blanco. Dimos vueltas por todos lados en caravanas y no podíamos dejar de gritar y festejar. ¡ Que bueno fue!
Nuestra Selección, de la mano de Bilardo, aun nos daría otra alegría cuatro años más tarde, en Italia en el 90, mientras todos soñábamos con aquella inolvidable canción que escuchábamos en cada transmisión. Es que en ese Mundial también llegamos a la final, sobre todo gracias a la importantísima actuación del arquero Goycochea que reemplazó al titular -Pumpido- que se lesionó en uno de los primeros partidos. Habiamos comenzado mal, perdiendo nada menos que con Camerún por 1 a 0; sin embargo luego le ganamos a Rusia y empatamos con Rumania; por lo que se ve, nada del otro mundo.
Pero luego sí, vino una actuación memorable ante Brasil, al que le ganamos 1 a 0 con una delantera excepcional: Maradona, Cannigia y uno nuevo, Batistuta -el Bati- Durante el Mundial jugado este año en Brasil los argentinos impusieron una canción alusiva a ese partido de Italia, que se cantaba en los estadios, en los vestuarios y en la calle, quizás como un desahogo a los más de veinte años de posteriores frustraciones, que comenzaron cuatro años después, en el Mundial de los Es. Us.
Pero en Italia, después de dejar en el camino a Brasil, dejamos atrás -por penales- a Yugoeslavia (aun unida) y también por penales nada menos que al dueño de casa, Italia, en una memorable actuación del Goyco quien, desde entonces, se metió para siempre en el corazón de los argentinos, dando origen al nacimiento de una frase que dijo el relator italiano del partido luego del último penal: "siamo fuori". Sin embargo en la final, una vez más con Alemania, estos se vengaron de la anterior derrota de Méjico imponiéndose por 1 a 0, lo diferencia mínima.
( el gran Goyco )
Nuestra Selección, de la mano de Bilardo, aun nos daría otra alegría cuatro años más tarde, en Italia en el 90, mientras todos soñábamos con aquella inolvidable canción que escuchábamos en cada transmisión. Es que en ese Mundial también llegamos a la final, sobre todo gracias a la importantísima actuación del arquero Goycochea que reemplazó al titular -Pumpido- que se lesionó en uno de los primeros partidos. Habiamos comenzado mal, perdiendo nada menos que con Camerún por 1 a 0; sin embargo luego le ganamos a Rusia y empatamos con Rumania; por lo que se ve, nada del otro mundo.
Pero luego sí, vino una actuación memorable ante Brasil, al que le ganamos 1 a 0 con una delantera excepcional: Maradona, Cannigia y uno nuevo, Batistuta -el Bati- Durante el Mundial jugado este año en Brasil los argentinos impusieron una canción alusiva a ese partido de Italia, que se cantaba en los estadios, en los vestuarios y en la calle, quizás como un desahogo a los más de veinte años de posteriores frustraciones, que comenzaron cuatro años después, en el Mundial de los Es. Us.
Pero en Italia, después de dejar en el camino a Brasil, dejamos atrás -por penales- a Yugoeslavia (aun unida) y también por penales nada menos que al dueño de casa, Italia, en una memorable actuación del Goyco quien, desde entonces, se metió para siempre en el corazón de los argentinos, dando origen al nacimiento de una frase que dijo el relator italiano del partido luego del último penal: "siamo fuori". Sin embargo en la final, una vez más con Alemania, estos se vengaron de la anterior derrota de Méjico imponiéndose por 1 a 0, lo diferencia mínima.
( el gran Goyco )
Así, en los últimos doce años, tuvimos dos campeonatos y un sub-campeonato, sobre todo por la influencia excepcional de Maradona en su combinación con Bilardo de Director Técnico, aun cuando ninguno de ellos estaba en el del 78. Pero hay que ser honestos, también fue el Diego quien nos llevó al desastre en los Es. Us., en que también teníamos un equipo formidable, con aquella lamentable actitud que a partir de entonces se comenzó a hacer más notoria de parte suya, vulnerando con frecuencia las más elementales conductas deportivas.
El equipo del 94 era extraordinario, con figuras como Goycochea en el arco, Ruggeri, Redondo, el Cholo Simeone y adelante el terceto imparable: Maradona, Cannigia y Batistuta, lo que nos permitió arrancar más que bien ganándole por 3 a 0 a Grecia y 2 a 0 a Nigeria que, a partir de ese Mundial, nos ha tocado luego con mucha frecuencia, inclusive este año en Brasil; pero después de este partido fue que se lo suspendió a Maradona por haber utilizado sustancias no permitidas y nos caímos 0 a 2 con Bulgaria, y si bien no nos quedamos afuera, en el primer partido de la segunda ronda, ya sin ningún ánimo en el plantel, Rumania nos mandó a casa con un rotundo 3 a 2 . Una pena, porque ahí terminó un ciclo que recién ahora, veinte años más tarde, parecería que hemos empezado a poder superar.
El equipo del 94 era extraordinario, con figuras como Goycochea en el arco, Ruggeri, Redondo, el Cholo Simeone y adelante el terceto imparable: Maradona, Cannigia y Batistuta, lo que nos permitió arrancar más que bien ganándole por 3 a 0 a Grecia y 2 a 0 a Nigeria que, a partir de ese Mundial, nos ha tocado luego con mucha frecuencia, inclusive este año en Brasil; pero después de este partido fue que se lo suspendió a Maradona por haber utilizado sustancias no permitidas y nos caímos 0 a 2 con Bulgaria, y si bien no nos quedamos afuera, en el primer partido de la segunda ronda, ya sin ningún ánimo en el plantel, Rumania nos mandó a casa con un rotundo 3 a 2 . Una pena, porque ahí terminó un ciclo que recién ahora, veinte años más tarde, parecería que hemos empezado a poder superar.
( rumbo al antidopping )
En el Mundial de Francia de 1998, que ganó esa país, ganamos la zona contra Croacia, Jamaica y Japón, y luego por penales, a Inglaterra -seguimos bien en esta batalla individual-, pero Holanda nos vacunó con todo vengando la final del 78. En el Mundial siguiente, allá lejos, entre Japón y Corea, con partidos en nuestras madrugadas, ni siquiera logramos superar la primera fase en un grupo que compartíamos con Inglaterra -que esta vez nos ganó-, Suecia -que nos empató y Nigeria a la cual le ganamos 2 a 1, siguiendo con esos frecuentes encuentros con ellos de casi todos los Mundiales. Brasil, para ese entonces, seguía sumando un campeonato tras otro.
Y nos fuimos a Alemania en el 2006, en donde Italia le ganó la final a Francia con un árbitro argentino en la cancha. Nosotros ya fuimos con Messi, Palacio, Mascherano y Maxi Rodriguez (los cuatro jugaron este año en Brasil), más algunos veteranos como Crespo, Ayala, Sorín y otros que la rompían, como Tevez y Riquelme. Ganamos la zona jugando contra Costa de Marfil, Serbia y Holanda, con la que empatamos, en una muestra de respeto mutuo que se viene dando en varios Mundiales, inclusive en el de Brasil. Luego le ganamos a Méjico con un zapatazo de Maxi Rodriguez que aun estoy gritando, y ahí se acabó la fiesta, a pesar de empatar durante el juego con Alemania, nos ganaron por penales con un arquero que había estudiado como los pateaban nuestros jugadores y tenía todo anotado en un papelito. Típico alemán. Otra pena, porque esa vez teníamos un buen equipo, que es nada menos que la base del que estuvo en este Mundial de Brasil.
( La Selección del Mundial de Alemania en el 2006)
Maradona como Director Técnico de la Selección que jugó el Mundial de Sudafrica en el 2010, fue un fiasco, y no podía ser de otra manera, dada su forma de ser. También se llevó un buen plantel, en el que estaban Messi, Higuain, Tevez, Aguero, Di María -todos ellos brillando en el fútbol europeo con luces propias- a los que se sumaron Palermo, Mascherano, Demichelis y el "Chiquito" Romero como tercer arquero. Ganamos bien, e invictos, la zona contra Corea, Grecia y, otra vez, Nigeria, y en la siguiente fase a Méjico, pero luego Alemania nos sacudió con un 0 a 4 y a casita. Quedó la base de un gran equipo, que este 2014 nos dió muchas alegrías, tantas que casi, casi salimos campeones, nada menos que en la casa de los brasucas.
Y llegó el Mundial del 2014, nada menos que aquí a la vuelta, en Brasil, que tenía todo más o menos pensado como para repetir el triunfo, y si fuera posible frente a nosotros, mejor. Pero no se les dio y un bochornoso resultado de seis goles que le hizo Alemania los dejó no solo con las lágrimas sino con muchísima bronca, sobre todo contra nuestra selección. Nosotros esta vez anduvimos muy bien. Ganamos invictos la zona a Bosnia, Irán y, otra vez no ! dirían los negritos: Nigeria; después le ganamos apenas 1 a 0 a Suiza y tuvimos un partidaso en femifinales con Holanda, que terminó empatado en 0 y a los que pudimos doblegar en los penales por 4 a 2.
Ese partido con Holanda tuvo una fuerza y una garra, por parte de ambos equipos, que realmente parecía una final, pero arriesgando mucho los dos, cosa que en la final, tanto no se vio. El partido final contra Alemania fue como un partido de ajedrez en el que ninguno arriesgaba mucho, y termino en 0; en el alargue las cosas parecían que terminararían igual, pero casi, casi en el final -que nos llevaba a los penales- se coló un gol y chau.....se acabó todo en un segundo. Ya veremos cuando nos tocará vengarnos....el próximo mundial es en Rusia en el 2018, pero el resultado creo que fue justo porque hoy por hoy, me parece que Alemania fue superior, no en cuanto al nivel de jugadores, pero estos no estuvieron físicamente al 100% y se notó; nos faltó preparación física, luego de los torneos europeos que son muy fuertes. Es cierto que los alemanes también los tuvieron, pero o se recuperaron mejor o tienen otra indiosincracia.
Me parece grave y una luz de alerta, que con los delanteros tan famosos con los que contamos, en los dos partidos claves no hubiésemos marcado ni un solo gol; y si bien tampoco los marcó Holanda y el de Alemania fue agónico, lo cierto es que el fútbol se gana con goles más que con estrategias, y esa pequeña diferencia entre Alemania y la Argentina fue un gol.
(Los actuales sub - campeones del mundo)
En el Mundial de Francia de 1998, que ganó esa país, ganamos la zona contra Croacia, Jamaica y Japón, y luego por penales, a Inglaterra -seguimos bien en esta batalla individual-, pero Holanda nos vacunó con todo vengando la final del 78. En el Mundial siguiente, allá lejos, entre Japón y Corea, con partidos en nuestras madrugadas, ni siquiera logramos superar la primera fase en un grupo que compartíamos con Inglaterra -que esta vez nos ganó-, Suecia -que nos empató y Nigeria a la cual le ganamos 2 a 1, siguiendo con esos frecuentes encuentros con ellos de casi todos los Mundiales. Brasil, para ese entonces, seguía sumando un campeonato tras otro.
Y nos fuimos a Alemania en el 2006, en donde Italia le ganó la final a Francia con un árbitro argentino en la cancha. Nosotros ya fuimos con Messi, Palacio, Mascherano y Maxi Rodriguez (los cuatro jugaron este año en Brasil), más algunos veteranos como Crespo, Ayala, Sorín y otros que la rompían, como Tevez y Riquelme. Ganamos la zona jugando contra Costa de Marfil, Serbia y Holanda, con la que empatamos, en una muestra de respeto mutuo que se viene dando en varios Mundiales, inclusive en el de Brasil. Luego le ganamos a Méjico con un zapatazo de Maxi Rodriguez que aun estoy gritando, y ahí se acabó la fiesta, a pesar de empatar durante el juego con Alemania, nos ganaron por penales con un arquero que había estudiado como los pateaban nuestros jugadores y tenía todo anotado en un papelito. Típico alemán. Otra pena, porque esa vez teníamos un buen equipo, que es nada menos que la base del que estuvo en este Mundial de Brasil.
( La Selección del Mundial de Alemania en el 2006)
Maradona como Director Técnico de la Selección que jugó el Mundial de Sudafrica en el 2010, fue un fiasco, y no podía ser de otra manera, dada su forma de ser. También se llevó un buen plantel, en el que estaban Messi, Higuain, Tevez, Aguero, Di María -todos ellos brillando en el fútbol europeo con luces propias- a los que se sumaron Palermo, Mascherano, Demichelis y el "Chiquito" Romero como tercer arquero. Ganamos bien, e invictos, la zona contra Corea, Grecia y, otra vez, Nigeria, y en la siguiente fase a Méjico, pero luego Alemania nos sacudió con un 0 a 4 y a casita. Quedó la base de un gran equipo, que este 2014 nos dió muchas alegrías, tantas que casi, casi salimos campeones, nada menos que en la casa de los brasucas.
Y llegó el Mundial del 2014, nada menos que aquí a la vuelta, en Brasil, que tenía todo más o menos pensado como para repetir el triunfo, y si fuera posible frente a nosotros, mejor. Pero no se les dio y un bochornoso resultado de seis goles que le hizo Alemania los dejó no solo con las lágrimas sino con muchísima bronca, sobre todo contra nuestra selección. Nosotros esta vez anduvimos muy bien. Ganamos invictos la zona a Bosnia, Irán y, otra vez no ! dirían los negritos: Nigeria; después le ganamos apenas 1 a 0 a Suiza y tuvimos un partidaso en femifinales con Holanda, que terminó empatado en 0 y a los que pudimos doblegar en los penales por 4 a 2.
Ese partido con Holanda tuvo una fuerza y una garra, por parte de ambos equipos, que realmente parecía una final, pero arriesgando mucho los dos, cosa que en la final, tanto no se vio. El partido final contra Alemania fue como un partido de ajedrez en el que ninguno arriesgaba mucho, y termino en 0; en el alargue las cosas parecían que terminararían igual, pero casi, casi en el final -que nos llevaba a los penales- se coló un gol y chau.....se acabó todo en un segundo. Ya veremos cuando nos tocará vengarnos....el próximo mundial es en Rusia en el 2018, pero el resultado creo que fue justo porque hoy por hoy, me parece que Alemania fue superior, no en cuanto al nivel de jugadores, pero estos no estuvieron físicamente al 100% y se notó; nos faltó preparación física, luego de los torneos europeos que son muy fuertes. Es cierto que los alemanes también los tuvieron, pero o se recuperaron mejor o tienen otra indiosincracia.
Me parece grave y una luz de alerta, que con los delanteros tan famosos con los que contamos, en los dos partidos claves no hubiésemos marcado ni un solo gol; y si bien tampoco los marcó Holanda y el de Alemania fue agónico, lo cierto es que el fútbol se gana con goles más que con estrategias, y esa pequeña diferencia entre Alemania y la Argentina fue un gol.
(Los actuales sub - campeones del mundo)
De cualquier modo, pienso que hoy por hoy, Alemania es más que Argentina, en cuanto equipo, aunque nosotros los superamos en individualidades.....pero el fútbol es deporte de equipo; creo que "le hicimos" un gran partido, es decir, no fueron ellos los que nos lo hicieron difícil a nosotros, que marcaría la tendencia opuesta, y por eso pienso que el resultado que se dio fue el más lógico. Con Holanda, en cambio, la cosa estuvo más pareja y aquí sí creo que fue igual de difícil para ambos, que llegaron sin goles a los penales y aquí sí, fue más nuestro " Chiquito" Romero.
Sin embargo pienso que igual debemos sentirnos orgullosos porque somos uno de los tres mejores equipos actuales de fútbol, a nivel mundial; más que España, Francia e Italia -tres potencias campeonas-, más que Inglaterra y desde luego los otros países del Reino Unido, y sin lugar a dudas mucho mejor que Brasil y cualquier otro seleccionado de América. No es poco.
En cuanto a la polémica de quien es mejor, si Messi o Maradona, más allá de lo diferente de sus personalidades, y siendo ambos dos extraordinarios jugadores, que en su momento han estado al tope de todos los jugadores del mundo, me voy a regir sólo por sus resultados mundialistas. Maradona tiene un Campeonato y un Sub, mientras que Messi solo este Subcampeonato. Puede ser que la formación de los equipos a Messi no lo ayudaran, pero a mi modesto modo de ver, Maradona se ponía el equipo al hombro y ¡ a cobrar!, en tanto Leo es más cerebral, más estilo europeo, más intelecto y menos pasión. A nosotros, aquí, nos admira el fútbol de Messi; nos maravilla; pero el que nos apasionaba era Maradona. ¿ O no?










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